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martes, 26 de marzo de 2013


Plaza

Cuanto más quise encontrarme mas me perdí,
Es que mentía tanto mi corazón que hasta me mintió a mí,
Me dijo que El me despertaba aletos y urgencias en mi cuerpo,
Que un día en la plaza verde salpicada de heliotropos y violetas, el me esperaba en un banco,
Y que al banco lo traspasaba el sol y los pájaros llegaban a esa hora a comer mi guitas de luz y pan,
que el allí estaba, sentado esperándome, transitado de luz y de sombras....
y fui, corriendo tras la tarde, y nos enredamos en besos llenos de pecados,
y mi corazón mintió, como siempre, dijo que lo amaba, y nos incendiamos hasta hacernos cenizas . Hasta que el viento soplo y solo quedo el silencio y la ausencia...
Porque el fuego todo lo destruye, mas si es una mentira...
y quise encontrarme...y me perdí,
Me dijo esa voz mundana,   que no que no era así, que el aun me esperaba en ese banco,  a la tarde cuando las sombras echaban a la luz,
Cuando la luna vagabunda volvía del día y se quedaba en el cielo,
Que soñaba con mi cuerpo, y  regrese y me gano un vacío, un cansancio, un sabor a nada en la garganta, una  puñalada  en el pecho,
No esta vez no me mentí, no hay amor, solo era pasión por lo prohibido,
Calle mi corazón, y me encontré sola  a la vuelta de la esquina, antes de llegar a la plaza....
y me volví....sola, justo allí, me encontré!......

jueves, 14 de marzo de 2013

silencios


Parto….por el silencio, hacia un mundo antiguo,
Medanos cubiertos de piedras y cipreses,
Atada a mi garganta el nudo del llanto reprimido,
Efluvios de jazmines latiendo en mi pecho,


Me levantare del fondo del océano,
Con el sol entre las manos,
Corales cubriéndome los ojos,
Y vientos de profundidades,

El cielo es un jardín azul,
Donde pasean los Ángeles y las estrellas,
Viejo y desgarrado balcón donde asoma la luna,
Plena en su cara mas llena….

Sola frente al horizonte,
Curvadas pestañas, de ojos ciegos,
Cruzaron pájaros sobre mi,
Huyeron…

No quiero coronas de falsas pedrerías,
No busco arpas lejanas de melodías,
Ni mieles, ni quiero mi corazón arrodillado,
Suplicando…


Quiero surgir autentica,
Que sea la lluvia, araña de millones de patas,
La que caiga sobre mi cabeza,
Bautizando mí ser renacido….

Diviso un puerto,
El sol a mis espaldas,
Voy recitando mis poemas,
Capitana de mi vida,

Tallos dorados de la aurora,
Me marcan el camino,
Y aquí comienzo,
Un pie en la arena, y el corazón erguido.

Me esperan  los trigales,
Prologo de panes nuevos,
Pura, tres veces pura,
Mi sangre renace, en mis pálidas venas de azucenas….

A mi manera
V
Vestida de tules grises,
 cae la tarde
La noche espera como pájaro
Asustado salir del nido.
Ceñido  de la cintura de la luna
Aquí en la playa, te espero
Solo soy una figura platinada
Sentada en la arena húmeda
Deseando tus besos.
El viento trae efluvios de tu cuerpo
La marea me habla de ti
Eterno marinero
Con espalda dorada por el sol, y brazos fuertes.

El faro alumbra a lo lejos,
Veo venir tu barca
Entre espumas de encajes blancos
Rumbo al puerto,

Beso tu boca salada, rodeas mi cuerpo,
Me pierdo en los rincones del silencio
Me miras, te miro,
Guardamos los secretos,

Y allí entre la arena tibia, el mar en celo,
Se asombran las estrellas de ver dos cuerpos
Formando un solo cuerpo,
Descubrir que el amor es mas que eso,
Es la unión de dos almas presas
De un mismo sueño.

Galopamos sobre caballos alados,
Y nos descubre el sol ,con ojazos soñadores,
El viento de la mañana mueve con rabia loca la copa de los árboles, 
tu y yo sonreímos

Acorralada


Se sentaron sobre mis alas 
todos los fantasmas,
Espectros del miedo, soledad, recuerdos, culpas….
No puedo levantar vuelo,


Danzan en mi corazón, danzas paganas,
De dioses fundidos en bronce y maldad,
Apabullado mí corazón grita en silencios ahogados,
Y mi garganta es presa de una mano


Que en oscuridad, me aprisiona el cuello,
No puedo a veces respirar,
Noches de mirar el cielo de manto oscuro
A acuarelas límpidas sin  colores,


No se como echarlos de mi,
Tampoco puedo vivir con ello,
Senderos cargados de piedras y riscos,
Bambolea mi alma al compás de un ritmo
Loco y descarriado…


No llega la paz, como llega la lluvia,
Mis caminos interiores están cerrados.
Solo el amor puede romper los cristales de este laberinto,
Que me tiene acobardada, en un rincón de la nada….

En mi garganta, liras…
Melodías de amor….
Besos, enternecidos,
Estandartes de quimeras, mis versos,

Veleros anclados en mis manos,
Los dejare en el mar de la vida,
Que lleven luz…..
Y así estaré mas allá de cualquier pena.

Que sean gaviotas sin otoños,
En eternas primaveras,
Vuelen como flor roja
A la solapa de algún enamorado,

Veleros de luna sobre el río tibio,
Con bandera blanca,
Y el suspiro de algún grillo desvelado….
O el ruido del fino viento entre los árboles

Que sean fruto veraniego, manzanas, otoños, inciensos,
Invierno, soledades, caminos, cruz de eternidad sobre una tumba,
Nombre de mujer o voz de niño,
Fina luz de las auroras….

Eternos dedos que acaricien frentes soleadas,
Cada poema, cada verso, cada palabra,
Sea alimento para el alama cansada….
Mesa de mediodía , tarde floral, luna cautiva…..

Abismo


Empujada desde un ayer a hoy,
Ruinas de un proyecto,
Manos apretadas,
Pelea interminable contra la nada,

Contra las bocanadas del  viento,
Un presente que no me permite
El acto vehemente de la libertad…
No es hoy mi eternidad,
y lucho,

Fantasmas agónicos, varada en tantas
Dudas y penas,
Este peso no remonta vuelo lejos de mí,
Quisiera estar vacía, de recuerdos, nostalgias, tristezas,

Soy al fin un alba que tiene colores de ocaso,
Un nacimiento con lapida de muerte,
Un grito que nace, se que es injusto haber luchado
Para nada, manos vacías, pero,….

Acaso mi pequeña vida que es en la inmensidad del cosmos?....
A quien ruego, a quien oro, a quien pido?
Que mano gigante tendrá compasión de mí,
Para sacarme de este abismo…

Así como la tarde traduce el idioma del silencio,
Palpita mi garganta al filo de la palabra,
Me invade una húmeda certeza de estar vivo.
Y entre jirones de luz el sol va dejando
Arañazos dorados.  En el cielo.
La muerte esa extraña desconocida, espera
Agazapada en un rincón de la alameda.
O en el trinar del mar,…espera.
Mientras tanto soy verbo, fibra, ala, ruiseñor,
Bandera…balsa, estrella.
Esporas de cielos,
Desgarrados trozos de viejas vestimentas.
Espejos empañados….risas de niños acunada por los vientos.
Campos de amarantos. miro al fin mis manos,
Alejadas  de la luz, percibo música al borde del abismo…canta mi nombre.
Por momentos remembranzas….remiendos de ternura
Que cuelgan del calendario, pasos lentos del niño que fui,
Viene a buscarme, recordándome que fui feliz, inocente….
No Hare preguntas, la vida es esto…instantes,
Sensaciones, camuflaje en el paisaje de un
Cuerpo que nació de un milagro y
Hacia el milagro,  vuelve.
Como semillas de arenas tibias…interrogantes…
Dejare que broten dulces praderas de mis dedos….
Cantare a la vida, y a la muerte,
Con la misma voz de jilguero.

Prolongada queja de un tren lejano.
Humo reptando caprichoso como
Serpiente entre las vetas,
Anuncian un adiós.
Entre silabas sin ecos
Y pájaros ofuscados, caigo
Arrodillada de dolor.
Misales de mi sudario
Elevo una oración.
La muerte acecha,
Lanza su fino manto sobre los ojos.
Y sobre mi corazón de hoja
Cae el otoño con fuerza.
Y los Ángeles del cielo
Lanzas gotas de polvo, cenizas y olvidos.

            Sopla el viento
Inclina el junco que dibuja círculos en la arena,
Amanece
Rojo matiz sobre el agua móvil
Este silencio que llena todo con ausencias.
Tiempo…hiedra que no cesa de crecer y ahoga
Soy un árbol ermitaño que transita
En busca de sus raíces.
La lluvia moja mis hombros.
Escribo letras que me dicta el viento
Con voces lejanas.
Rasguñan mi alma como las uñas rubias del trigo
Gorriones de barro cantan en mis manos
La vida ha envejecido dentro de mis ojos
Silban pájaros
Su ahogada pasión invernal
Y entre versos ebrios con gusto a sal
Las hojas son arena
Huellas de otros poetas
Que se esfuman tras las espumas
Vagas de los ojos que leen
Los poemas…
Reinvento la suavidad de palabras olvidadas.
Bajo las lámparas de la tarde
Mi sangre se convierte en tinta.

me desnudo


Cuando el sol regresa a su cuenca de nostalgias
Miro mis ojos abandonados de luz,
Adiestro entonces pájaros en la canción del silencio.
Suavidad de vocablos olvidados….

Arrastro sombras caídas a mis espaldas.
Es la vida un abismo que se adormece boca arriba.
y mi pasado trozos de vacíos
espejos húmedos.

Mi alma como el mar
Acuna en su oleaje
Objetos que pernoctan en la playa.
Los lleva a su jardín invisible,
Donde ni el ruiseñor canta.

Debo prenderle fuego a mi corazón.
Letargo de una soledad.
El tiempo pasa con su hato de hollín
Ocultando rostros.

Y vuelvo a entrar en mi
Vuelvo a perderme.
Me desnudo.
Vuelvo a dejar mis harapos entre las ramas.

El viento que en rondas de cristal
Enreda un aroma a pinos macerados.
Mientras los dientes perlados de la calle
Mordisquean con ternura el último tramo
De la tarde,
Y las uñas cristalinas de las olas
Arañan la arena rubia.
Estoy sola en este atardecer.
Mirando a lo lejos, ventanas del universo,
Así como los pájaros que huyen…quedándose.
Me vuelvo intrusa.
Anclada a las horas,
Estancada en el momento.
Entre senderos del silencio,
Donde la luz de la nostalgia, naufraga….
Donde mis pies se convirtieron en una enorme raíz
De memoria y de miedo.
Manos antiguas se clavan en mi pecho.
Las sombras caen.
La noche se abre como una gruta calida,
Estrellas caen sobre mí.
El mar rugue con voces ancestrales,
Y entre las pupilas inertes de la luna,
Me siento acompañada,
Deberé romper las imágenes del pasado
Astillarlo como espejo viejo
Dejarlo a merced del agua.
Para que no pague tu cuerpo,
Mis pecados….

Estallo de mis labios la palabra. Estrellas en tus brazos derramadas.
Rosas que emotivas se abrían ante ti.
En el tallo verbal de mis palabras. Sombras…
Ultimas evaporaciones virginales de las manos del la madrugada
Y en los abiertos ojos de los bosques
Los pájaros cantan una melodía de amor
Corazones de aguas derramadas
Caricias silvestres sobre tu piel morena
Este amanecer sin alas para huir contigo
Mientras dos besos cierran mis parpados.

La tarde  tiene aroma a tilos en flor.
Cae el tul del horizonte
Oscuros alfileres de cenizas
El sol sepulta sus pies en las sombras.

Campanadas a lo lejos dejan oír
Su sonido húmedo sin armonía.
Las golondrinas cruzan la playa.
Aletean estrellas en lo alto.

En mi los poemas crecen
Pistilos luchan por ser azucenas
Miro el espejo móvil de las aguas
Soy el atlas de un territorio sin creador

Una voz que alumbra en la ceguera
Camino pavimentado de palabras
Flor entre los escombros
El aroma agrio del mar cuajado en la cara.

Soy la arena bajo el encaje puro del poema
Mariposa invisible que vaga solitaria
El agua con gusto a jazmín de tu garganta
Soy la embajadora del alma….

Los pájaros del amanecer, vuelan, con  un ala de amor,
 y otra de tristeza...
Descalza de rencores, libre de dolor,
Subo hacia los astros,
junto con el humo de incienso de mis plegarias..
Mis manos llenas de poemas y cantos,
y sigo en claro viaje...por los valles del tiempo...
Equipaje de soledades, recuerdos y de olvidos,
Paisajes de un pasado que es tierra de mi presente,
y raíces de mi mañana,
Busco la paz en  el interior de mi alma,
y cuenco mi espíritu en mi eterna mano temblorosa...

Peregrina en mi misma
Voy
Entre senderos de escombros
Y mares blandos de cenizas
Callada…fugitiva
Mis venas oscuras
Vías trituradas de nostalgias
Recuerdos, vanas oscuridades
De seres vivos que están muertos
Mi disputa interna
Contra ráfagas salvajes y suicidas
Voy
En un verso dejare las sombras
Inventare un paisaje.
Y quedare regada de estrellas.-
Dejare al fin mis manos en el agua
Y mis pies plantados en la tierra…

Profundo mar que converge a la vuelta de tus ojos,
Cuando fue que dejamos escapar el amor?
Si aun tengo esta necesidad de amarte bajo las uñas
Si la lluvia me moja los hombros tatuando
Tus caricias mojadas.
Espigas que sin ti no germinan al futuro
Si tú eras mi pradera abierta entre montañas
Agitada brisa d esperanzas.
Que mano negra cerro mis parpados desde el abismo?
Abismo que mire y me miraba
Te perdí, como quien pierde la arena entre los dedos…
Esta sensación de golondrina varada en el invierno…
Anclada a la luz de mis versos
Te llamo amor Mio….


Levita en el aire, una placidez adormecida
Paralizada la arena en la clepsidra
Todo es paz y quietud
El sol naciente besa mi espalda
Arañazos de amapolas
A orillas de este claro río
Aves cantan…
Y una voz silenciosa
Que no transita el camino de los sonidos
Me llama.
Ya es hora.
Sobre esta mi alma de hoja amarilla
El duende de la inspiración
Vuelca sus silabas…

jueves, 7 de marzo de 2013


Y en  huidiza memoria de los espejos
Es la luna un círculo de albor helado
Agonía de una tarde clavándose
en el interior de una  amapola.-
noche rasgada , eco del tiempo.
El universo entero
Cruza por mis labios.
Y canto.-
Como ruiseñor que tiene arena en su garganta
Y el viento sabio lleva
La música en sus sandalias de vagabundo.-
Y estos versos espinas
Que no quieren germinar
En algún libro,
Quieren ser brotes  que estallen
En el tallo verbal
De la palabra.

fugitiva


Peregrina en mi misma
Voy
Entre senderos de escombros
Y mares blandos de cenizas
Callada…fugitiva
Mis venas oscuras
Vías trituradas de nostalgias
Recuerdos, vanas oscuridades
De seres vivos que están muertos
Mi disputa interna
Contra ráfagas salvajes y suicidas
Voy
En un verso dejare las sombras
Inventare un paisaje.
Y quedare regada de estrellas.-
Dejare al fin mis manos en el agua
Y mis pies plantados en la tierra

martes, 5 de marzo de 2013

inspiración....


Levita en el aire, una placidez adormecida
Paralizada la arena en la clepsidra
Todo es paz y quietud
El sol naciente besa mi espalda
Arañazos de amapolas
A orillas de este claro río
Aves cantan…
Y una voz silenciosa
Que no transita el camino de los sonidos
Me llama.
Ya es hora.
Sobre esta mi alma de hoja amarilla
El duende de la inspiración
Vuelca sus silabas…

lunes, 4 de marzo de 2013


Entre viejas lámparas
Que el fuego lame
Mastico las cenizas de un verso
Que voló,
Por mi ventana
Ruiseñores violetas, desfilan
Mas allá la niebla
Levita sobre el pasto.
Mientras jirones de luz
Llegan desde la alborada.
Gotas de penumbras se agitan
Se arrodillan ante la luz.
No surge poesía en mí…
Solo un poema sordo, mudo, cruza
Mi garganta, y no llega
Al borde de mi boca. Vacía.estoy-
Y este silencio
Hiedra que no cesa de crecer hacia mi alma
Y ocupa todo la nostalgia.
Trato de descalzar una estrofa.
Desnudarla. Letras caen sin ruido
Ni música sobre la hoja…
Pájaros de papel, la entonan…